El Santísimo Cristo de Telde mide 1,80 metros de altura y pesa apenas 6,5 kilos — menos que muchos niños de 8 años.
El secreto está en la técnica: no es madera ni piedra, sino pasta de caña de maíz («pasta de millo»), tallada entre 1550 y 1555 por artesanos michoacanos/tarascos de México. Llegó a Canarias por el comercio con el Virreinato de Nueva España y hoy es la imagen de Cristo más venerada de toda la diócesis de Canarias.
Lugar relacionado: Real Basílica de San Juan Bautista (Telde), donde se conserva.
Si pasas por el casco histórico de Telde, la Basílica es de acceso público — una parada breve para ver de cerca una pieza única en Canarias.